CÓMO SEMBRAR MÁS EN MENOS ESPACIO CON LA SIEMBRA BIOINTENSIVA

La siembra cercana es una manera de sembrar las hortalizas en tu huerta acomodándolas de manera que quepa 4 veces más la cantidad de plantas que sembrando en surcos!!!


Antes que nada debemos estar seguros de tener un suelo bien aireado donde las raíces de las plantas se puedan desarrollar con facilidad hacia abajo de forma vertical. Cuando el suelo está compactado, la planta no puede penetrar con facilidad y su desarrollo radicular se genera hacia los lados de forma superficial (VER EL ANTERIOR POST CAMAS DE DOBLE EXCAVACIÓN).




Si contamos con lombrices podemos estar casi seguros que ellas han hecho el trabajo de mantener el suelo aireado. Si no, antes de sembrar podemos removerlo, teniendo mucho cuidado de no darlo vuelta completamente ya que esto afecta a los insectos y microorganismos que viven debajo de la tierra, quienes al quedar en contacto con el sol, morirán rápidamente. Lo mejor es hacerlo con un trinche. Al moverlo podemos agregar otros componentes como harina de rocas o compost maduro sarandeado para que se infiltre con la lluvia y el riego.

El método biointensivo da mucha importancia a la preparación de almácigos y los utiliza en la gran mayoría de las especies, aunque ellas se puedan sembrar directamente en la tierra.




La siembra en almácigos tiene distintas ventajas:

- Hay ahorro de semillas, pues las colocamos en un pequeño cajón donde les podemos dar

mayor cuidado, evitando pérdidas de germinación.


- Ahorro de agua: normalmente se usan 2 litros en almácigos por día, mientras que las camas requieren entre 60 y 70 lts por día.


- Nos aseguramos una planta fuerte, con mayor desarrollo y vigor, que tendrá mayor resistencia a plagas y enfermedades.



- Crecimiento más rápido. Los cultivos en almácigos aceleran su crecimiento por estar en un ambiente más protegido.


- Menor ataque de plagas.




Los cajones para almácigos:


En el Sistema Biointensivo utilizamos cajones para almácigos. Describiremos esta técnica que nos da excelentes resultados. Aclaramos que se podrían utilizar otros métodos como las almacigueras de plástico de distintas medidas. Si se utiliza este sistema, el manejo debe ser distinto al que se realiza para los cajones, tienen que tener bandejas con agua debajo hay que cada almácigo es tan pequeño que la tierra se seca muy rápido.

Un cajón bajo tiene de 7 a 10 cm de profundidad.

Un cajón profundo tiene 15 a 25 cm de profundidad.

En cuanto al ancho y largo las medidas pueden ser 2 por 1, aunque esto puede variar más.

Nosotros recomendamos cajones profundos.

Es muy importante por tanto respetar las medidas de los cajones, especialmente en su profundidad, debido a que si utilizamos cajones menos profundos corremos el riesgo de que las raíces toquen rápidamente el fondo.

Respecto a los materiales de los cajones, es preferible que sean de madera.


Mezcla para almácigos

Una mezcla normalmente utilizada es de 1/3 de arena, 1/3 de compost y 1/3 de suelo; también se le puede agregar cascarilla que retiene la humedad y favorece a la aireación.

Sólo es necesario utilizar la arena si tenemos un suelo muy arcilloso, no es del todo necesario.

En caso de tener un suelo suelto, solamente necesitamos utilizar 2/3 de un suelo bueno, con buen contenido de materia orgánica y 1/3 de un compost maduro.

En ambos casos, es conveniente que estos materiales estén cernidos.

Si los cajones tienen una base de madera, se la debe agujerear para que escurra el agua y recomendamos engrapar un fieltro a la base del cajón para retener la tierra.


Siembra de los almácigos

Para calcular bien las distancias entre las plántulas que vamos a sembrar se pueden colocar cuerdas de borde a borde y engraparlas o clavarlas formando callejones. La distancia entre cuerda y cuerda puede ser de unos cinco centímetros.


Un aspecto clave de los almácigos es el riego.

Se debe mantener la humedad constante de la tierra que está dentro del cajón, especialmente hasta la germinación, pues si en ese